#11263
Oriol Barlan Sánchez
Participante

Sí, la calistenia puede ser beneficiosa para personas con Parkinson y otras enfermedades neurodegenerativas, siempre que se adapte a sus capacidades.
Trabajar con el propio cuerpo mejora la fuerza funcional, el equilibrio y la coordinación, aspectos clave para mantener la autonomía y prevenir caídas.
Además, el ejercicio estimula la neuroplasticidad, mejora el ánimo y ayuda a frenar el deterioro motor.
En resumen, la calistenia adaptada no solo entrena el cuerpo, sino también el sistema nervioso.